Las baterías LiFePO4 ofrecen una mayor densidad de energía, un ciclo de vida más largo (más de 6000 ciclos) y un historial comprobado, lo que las convierte en la mejor opción para el almacenamiento de energía solar y doméstica en 2026. Las baterías de iones de sodio cuestan menos y funcionan mejor en condiciones de frío extremo, pero almacenan menos energía por kilogramo y siguen siendo duras.